¡No está aquí! ¡Ha resucitado!

¡No está aquí! ¡Ha resucitado! Marcos 16:6

¡Ha resucitado! Esta, sin duda, es la música más dulce. Una nueva era irrumpe en el transcurso del tiempo. Cuán bellamente corona a nuestro Rey de reyes, Cristo. Sus enemigos lo han rechazado, entregándolo al enemigo más terrible: la Muerte. El Rey demuestra Su Realeza, al resucitar la ha vencido. «¡Ha resucitado!» ¡Benditas noticias! ¡Buenas nuevas! ¡Maravilla solemne! ¡Glorioso triunfo! Unamos nuestras voces con canciones exultantes, que todos los instrumentos de música resuenen, para expresar ¡la santa alegría que tal ocasión trae consigo! 

La Pascua es el alejamiento del dolor de los corazones afligidos. ¡Alma mía, si crees en las buenas nuevas, no tienes porque afligirte más con tus dolores y debilidades! Levántate de tu dolor y verás que la piedra ha sido removida, y tendrás más consuelo de lo que jamás imaginas. Recuerda a Jesús, y verás que tus sufrimientos actuales no son nada comparados con los suyos, y aprenderás a esperar la victoria sobre tus sufrimientos, así como Él la obtuvo. «Palabra fiel es esta: Si morimos en Él, también viviremos en Él; si padecemos, también reinaremos con Él». 2 Timoteo 2:11-12

La Pascua trae consuelo y alegría a los condenados por el pecado, ¡porque la culpa se cancela, la condenación ha pasado, se hace la paz con Dios! Abre tu corazón a estas nuevas de Pascua, y cuando tengas hambre y sed de justicia, quedarás satisfecho. La piedra del corazón endurecido es removida. Entenderás que es seguro confiar en un perdón completo solo en los méritos y la justicia de Cristo. Murió como tu sustituto; por lo tanto, la cuenta quedó cancelada. El SEÑOR triunfó sobre el pecado y muerte: «Consumado es», Juan 19:30.

La Pascua nos recuerda que nuestros pecados nos han separado del cielo, ese mundo brillante y feliz. Pero Jesús nos ha reunido a nosotros y a los ángeles de nuevo. Cuando el SEÑOR te llame a Su presencia, lo harás en su dulce compañía. Él dijo: «Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá» Juan 11:25. 

Serás bienvenido a las mansiones que Él tiene preparadas, Juan 14:2. La Pascua ha puesto un ángel de Dios en el sepulcro de cada creyente. Él nos lleva a un mundo más elevado y mejor; Allí «Él secará toda lágrima de los ojos, y no habrá más muerte ni tristeza ni llanto ni dolor». Apoc.21:4- 

La Pascua es el establecimiento de un refugio glorioso para la fe agredida y en peligro. Es la fortaleza inexpugnable de nuestra fe. No hay nada en el cristianismo que no encuentre refugio, blindaje y reivindicación en la resurrección de Jesús. Él SEÑOR  está más cerca de lo que pensamos, y el fin de todas las cosas puede llegar antes de que el último escéptico pronuncie la siguiente burla. Confiemos en el Resucitado y vivamos en el poder de Su resurrección.- JA Seiss

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