Un reposo seguro y eterno en Dios

Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. Hebreos 4:9

Queda un mejor reposo y una herencia más gloriosa reservados para el pueblo de Dios, dados gratuitamente. Así como Canaán fue dada a los judíos, ¡así es el Cielo, con todas sus alegrías, es dado a los creyentes! Dios, en Su gracia inefable, nos ha dado a su Hijo unigénito, y con Él, todas las cosas gratis. Peregrino cristiano, aún no has llegado al reposo ni a la herencia que el SEÑOR tu Dios te dará: Aún te queda desierto por recorrer; trabajo por realizar, batallas que librar, pruebas que superar.

¡Pero alaba al SEÑOR y ten ánimo! El que hasta aquí te ha ayudado, te ayudará lo que resta de camino. Aún no has llegado a tu reposo, ¡pero estás un poco más cerca hoy que ayer! Aún no posees tu herencia eterna, pero Cristo sí la posee, y eres coheredero con Él. Donde esté el precursor, allí estarán todos sus seguidores. ¡Qué brillante perspectiva! Alegra el corazón; pronto alcanzaremos el reposo. ¡Allí bañaré mi alma cansada en mares de reposo celestial, y ni una sola ola de angustia atravesará mi apacible corazón!

Hay un reposo presente en Cristo para los cansados y agobiados, para quienes verdaderamente acuden a Él, porque ha dicho: Vengan a mí les daré descanso! Carguen con mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallarán descanso para sus almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera. Mateo 11:29-30. Hay un reposo presente para el creyente afligido. En medio de las ansiedades y problemas, ¡cuán bueno es, alma mía, regresar a tu descanso en Aquel que te ha tratado tan generosamente!

Queda un reposo perfecto para los redimidos; de la carga de la culpa, del conflicto espiritual, de las tentaciones del maligno, y de todo el dolor de este valle de lágrimas. Un reposo para el alma, una tranquilidad duradera y un descanso eterno. No un reposo inactivo, sino un reposo en un servicio feliz e incansable, en el disfrute del perfecto amor de Dios. Alma mía, espera confiada el descanso que Jesús está preparando para Su pueblo redimido. “¡Vuelve a tu reposo, alma mía, porque el SEÑOR te ha colmado de bienes!” Salmo 116:7


Oración final:

SEÑOR, enséñanos a descansar en Ti hoy, mientras caminamos con esperanza hacia el reposo perfecto y eterno que has preparado para tu pueblo. Amén.

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