La Gratitud que Acompaña a la Oración

…. En todo, mediante oración y ruego, con acción de gracias. Filipenses 4:6

La oración es un medio para disponer el corazón a la alabanza, o acción de gracias. Cuando David comienza un salmo con una oración, comúnmente lo termina con una alabanza. Ese Espíritu que guía al alma hacia Dios en busca de provisión, la dirigirá al mismo Dios con su alabanza. Si Dios ha sido tu fortaleza, sin duda lo convertirás en tu cántico.

Este ingrediente es necesario en todas nuestras oraciones: «En todo, mediante oración y ruego, con acción de gracias». Este incienso debe estar presente en todas nuestras ofrendas. Quien ora por la misericordia que desea y no agradece las misericordias recibidas, es egocéntrico y se olvida de Dios. Dios no guardará sus misericordias en un bolsillo; pero así es un corazón ingrato.

Daniel, cuando se encontraba en la sombra de la muerte, mientras se tramaba el plan para quitarle la vida, oraba tres veces al día y daba gracias a Dios, Daniel 6:10. Haberlo oído orar en esa gran angustia no habría dado tanto motivo de asombro; pero tener su corazón dispuesto a dar gracias en una hora tan difícil fue admirable.- William Gurnall

«La alabanza, o acción de gracias, está unida a la oración. No son las palabras adornadas, ni la ni la prosa, ni la poesía de alabanza, ni la profundidad de la voz; son las acciones de gracias que brotan espontáneas del corazón. Ésta es la cura divina que disipará toda sombra de temor, ansiedad y preocupación indebidas del alma, todo lo cual está muy cerca de la duda y la incredulidad. Ésta es la receta divina para asegurar la paz que «sobrepasa todo entendimiento» Fil. 4:7, y mantiene al corazón y la mente en quietud y sosiego».- EM Bounds

Oración

Señor, enséñanos a orar con un corazón lleno de gratitud, para que tu paz guarde nuestra alma y tu alabanza sea siempre nuestro canto. Amén.

Deja un comentario