
JUNIO 5
¿Te sientes débil? Esta promesa de Dios es para ti
Fortaleza para el día de la prueba
«Como tus días serán tus fuerzas». — Deuteronomio 33:25
¡Creyente! Cuántas veces, en medio del dolor y la aflicción, has encontrado un bálsamo de consuelo justo en el sendero de la tristeza. Cuántas veces, cuando el día de la prueba llegó, Dios te sorprendió con apoyos impensables, fortaleza inesperada y gracia suficiente para resistir.
No te angusties por un futuro incierto ni te paralices con pensamientos ansiosos. Mejor, deposita todas tus preocupaciones en las manos de Aquel cuyo nombre es “el Dios de toda gracia” (1 Pedro 5:10). Él siempre estará a la altura de cada desafío. Él es suficiente para cada momento, para cada hora, según se presenten.
Dios nunca permite que llegues a los amargos arroyos de Mara sin mostrarte también el árbol que los endulza. Pablo, después de haber sido arrebatado al tercer cielo, regresó para enfrentar el dolor de la “espina”, pero aprendió a regocijarse en la gracia sustentadora del Señor que es más que suficiente.
La belleza de esta promesa está en que Dios da gracia según el tipo de prueba, no antes ni después. Él no concede una reserva anticipada de fuerzas, sino que cuando el momento llega, te da exactamente lo necesario para ese día difícil. No manda el arcoíris antes de la tormenta, pero cuando aparece la nube, ¡el arcoíris se revela en medio de ella! Así actúa el Dios que fortalece en la tribulación.
Por eso, no te obsesiones con el futuro. ¡Vive confiando en la promesa! Cuando llegue el mañana con sus propias luchas, Jesús estará allí. Lo honramos no anticipando la prueba, sino confiando en su fidelidad, creyendo lo que ha prometido:
«No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir…»
— 1 Corintios 10:13
Y aunque parezcan venir nuevas tormentas tras la lluvia, declara con confianza:
«No temeré mal alguno, porque tú estás conmigo.» — Salmo 23:4
Tú, por ti mismo, eres insuficiente para soportar la prueba. Pero la gracia del Señor es suficiente. Confía en su total suficiencia en todas las cosas. Él ya te ha prometido:«Como tus días, así serán tus fuerzas.»
— John MacDuff