ABRIL 14

«Comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo referente a Él en todas las Escrituras». Lucas 24:27

El Espíritu Santo nos recuerda aquí que el mensaje del Antiguo Testamento es el mismo  del del Nuevo: ¡Cristo crucificado! La Biblia, la Palabra de Dios, es una; y su mensaje es uno: ¡el evangelio de Cristo! ¡Cristo es la esencia del Antiguo Testamento! A Él, las primeras promesas apuntaban en los días de Adán, Enoc y Noé; y Abraham, Isaac y Jacob. A Él, cada sacrificio apuntaba en el culto ceremonial designado en el Monte Sinaí.

De Él…Cada sumo sacerdote era un tipo, cada parte del tabernáculo era una sombra, y cada juez y libertador de Israel era una imagen. Si solo leemos lo escrito por Moisés en los libros de la ley, ¡vemos a Cristo en todas partes! Jesús es la Simiente de la mujer, que aplasta la cabeza de la serpiente. Es la Simiente de Abraham, en quien todas las naciones son bendecidas. Es el gran Profeta, como Moisés, que enseña a su pueblo redimido. «Esto es lo que les dije estando aún con ustedes: que era necesario que se cumpliera todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos». Luc. 24:44

Cristo crucificado no solo es el mensaje de Moisés, sino también el mensaje de todos los profetas. Cuando Felipe le describió a Cristo a Natanael, dijo: «Hemos hallado a aquel de quien Moisés escribió en la Ley, y de quien también escribieron los profetas: ¡Jesús de Nazaret, hijo de José! Jn 1:45. ¡Toda la ley y todos los profetas del A. Testamento hablaron de Él! Escribieron sobre su nacimiento en el vientre de una virgen y sobre su lugar de nacimiento, Belén. Los profetas hablaron de los sufrimientos del Salvador y de la gloria que vendría después. Y escribieron sobre muchos aspectos relacionados con su persona, su oficio y su obra como siervo justo de Jehová.

Lo describieron claramente como el Rey de la casa de David, quien llegó a ser el SEÑOR de David. Jesús es…El Cordero predicho por Isaías, el Renuevo justo mencionado por Jeremías, el verdadero Pastor descrito por Ezequiel, El Mensajero del Pacto prometido por Malaquías y el Mesías que, según Daniel, sería eliminado, no por sí mismo, sino por su pueblo. Si nos resulta difícil ver a  Cristo en el Antiguo Testamento; La culpa es de nuestra ceguera espiritual e ignorancia. Los ojos de nuestro entendimiento necesitan ser iluminados. El velo necesita ser quitado.

Oremos al abrir las Escrituras: «¡Oh Espíritu de Dios, abre este Libro a mi corazón y ábreme el corazón a este Libro! ¡Toma las cosas de Cristo escritas en estas páginas y revelalas a mi corazón!». Todo el libro de Dios trata sobre nuestro SEÑOR Jesucristo y sus gloriosos logros como nuestro Mediador Dios-hombre: «Con respecto a esta salvación, los profetas que anunciaron la gracia destinada a ustedes, indagaron con diligencia, escudriñando el tiempo y las circunstancias que el Espíritu de Cristo que estaba en ellos señalaba, al predecir los sufrimientos de Cristo y las glorias que vendrían después». 1 Ped. 1:10-11. -Don Fortner

***********************************************************

Deja un comentario