
«¡Por la gracia(favor inmerecido) de Dios, soy lo que soy!» 1 Corintios 15:10
Esta es la confesión eterna del creyente. La gracia lo encontró rebelde contra Dios, ¡y lo dejó como hijo de Dios! La gracia lo encontró vagando a las puertas del infierno, ¡y lo dejó a las puertas del cielo! La gracia ideó el plan de la redención, pero la razón jamás podría. Y es la gracia la que lleva a cabo ese plan. Ningún pecador habría buscado jamás a Dios, si no fuera por la gracia. El ladrón en la cruz habría continuado profiriendo blasfemias, si la gracia no hubiera detenido su lengua y la hubiera afinado para la gloria. Esta consigna puede estar grabada por el Salvador en cada monumento de su gracia . » Vine al pecador; lo miré ; y con una mirada de amor omnipotente, ¡lo vencí!»
Creyente si no fuera por Cristo y Su gracia serías como una estrella errante, ¡a quien le está reservada la oscuridad eterna! Estarías sin esperanza, sin porción. Y es la gracia la que, en este momento, te «guarda». A menudo has sido como Pedro, abandonando a tu SEÑOR, pero regresando a Él, en cada éxito de tu vida, en todo lo que has podido hacer, en cada bendición que recibes, decir: «Pero no Yo, sino la gracia de Dios que estuvo conmigo».1 Cor.15:10
Procura reconocer tu dependencia de esta gracia a cada momento. «¡Más gracia! ¡Más gracia!» debe ser tu clamor constante. Su infinita provisión es proporcional a tu infinita necesidad. El tesoro de la gracia siempre está lleno. ¡La llave de la oración que lo abre está siempre a mano! Y el Todopoderoso Dador de las bendiciones de la gracia siempre está esperando para ser misericordioso. La promesa escrita jamás puede ser cancelada ni revocada: «Mi gracia es todo lo que necesitas». 2 Cor.12.9
¡Procura profundizar en este tema inagotable! La gracia de Dios es la fuente de las bendiciones temporales menores, así como de las bendiciones espirituales superiores . La gracia representa la migaja del pan de cada día, ¡así como la corona de gloria eterna! Pero incluso en lo que respecta a las misericordias terrenales, nunca olvides el Canal de la gracia: «¡Por Cristo Jesús!». Es dulce así conectar cada bendición, incluso la más pequeña y humilde muestra de la generosidad providencial, con la cruz del Calvario: tener las bendiciones comunes de la vida marcadas con «la huella de los clavos». Pensar: «¡Todo esto fluye de Jesús!» las hace doblemente preciosas. – J. Macduff
¡Qué bendición debe ser para ti, para mí, para todo el que tiene el privilegio de conocer a Cristo y creer en Él, poder decir, como lo hizo Pablo aquí, ¡por la gracia de Dios soy lo que soy! ¡Sí! es todo por gracia, la elección original de Dios, nuestra regeneración, el llamado, el ser redimidos, justificados, santificados, adoptados y finalmente siendo glorificados; todos debemos todas sus misericordias a la gracia, de una eternidad a otra, y cada paso en el camino, durante el estado de tiempo presente en el que la Iglesia va camino a la gloria, tiene esta inscripción marcada a medida que avanzamos; «Para la alabanza de la gloria de Su Gracia, con la cual nos hizo aceptos en el amado, Ef.1:6 -Hawkers poor mans
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