ENERO 1

«Porque Yo, el SEÑOR, no cambio» Malaquías 3:6

Al llegar al fin de año, miremos atrás y demos gracias a Dios por todas sus bondades para con nosotros. Miremos el año que comienza con fe y esperanza en lo que Él seguirá siendo y haciendo por nosotros. Pablo dijo: «Den gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para ustedes en Cristo Jesús».1 Tes.5:18, si estamos realmente agradecidos por el pasado, podemos enfrentar el nuevo año con toda confianza y sin temor porque Dios estará con nosotros en cada hora, cada día, cada mes.

Y el autor de Hebreos 13:8 dice: «Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre». Al enfrentarnos con los hechos inseguros y desconocidos del año que empieza, podemos tener la certeza que Dios no cambia ni en Su carácter ni en  Sus propósitos. No suspende Sus promesas ni sus cuidados. Él es la roca sólida en la cual podemos confiar, sobre la cual podemos afirmarnos y estar seguros cuando las tormentas de la vida nos azoten:»Dios es nuestro refugio y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Sal. 46:1

Los cambios generan incertidumbre, temor o preocupación; los hombres cambian en sus actitudes, los negocios pueden perder, la salud puede cambiar, las naciones cambian política y económicamente. En medio de todo lo que puede atemorizarnos podemos sentirnos animados y estar firmes en la fe que nuestro Dios que se ha revelado en Jesucristo, seguirá siendo el mismo.

En el año que empieza el SEÑOR nos seguirá alimentando con su Palabra. Por el estudio de la Biblia recibiremos dirección para nuestros pasos en tiempos de incertidumbre, fuerza para los momentos de debilidad, instrucciones divinas en cuanto decisiones importantes que debemos tomar, en tiempos de tristeza y dolor consuelo y aliento. Enfrentemos el año que empieza con ánimo, pues la Palabra de Dios seguirá hablándonos de acuerdo a nuestras necesidades personales y como fruto de la gran generosidad divina.

 Al entrar al nuevo año no tengamos temor por lo que nos depara el futuro, cobremos ánimo y agradezcamos, pues Dios a través de Su Santo Espíritu obrará en nosotros dándonos el querer y hacer para que cumplamos Su voluntad. Fil.2:13. Demos gracias a Dios porque el futuro pertenece a los creyentes en Cristo, Él victorioso vive en ti y en mí, ha derrotado a satán, el pecado y la muerte 1 Cor. 15:57. Vendrán momentos en que parecerá que el diablo está en el trono y que la maldad reina en el universo. Es cuando necesitamos el ojo de la fe para que la batalla decisiva de la historia ya se peleó y se ganó en la Cruz. Debido a que Jesucristo vive nosotros también viviremos con Él. Jn 14:19.

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