ENERO 13

«Piden y no reciben, porque piden con malos propósitos, para gastarlo en sus placeres». Santiago 4:3

Aunque buscan a Dios en oración, no reciben respuesta porque desean hacer de Dios el ministro de sus propios deseos impropios. No someten sus deseos a la voluntad de Dios,  Piden indebidamente prosperidad mundana, para poder emplearla en una vida desenfrenada. Sus deseos no son hacia Dios, quien es el único que llena y satisface. «Si Dios acepta nuestras devociones cuando estamos aún deleitandonos en el pecado, sería hacer de Él el Dios de los hipócritas, lo cual es un nombre apto para Satanás, pero no para el Dios nuestro. -C. H. S.

Estos falsos hermanos, «hacen Muchas Oraciones» pidiendo riquezas y gloria, engañados por el dios de este mundo, satanás, 2 Cor.4:4, hacen «del amor al dinero» su dios, que es la raíz de «Todos los males(orgullo, envidias, celos, odio, contiendas,etc…)» 1 Tim.6:10, en su ambición desmedida se convierten en adoradores del diablo: «Todo esto te daré si postrado me adoras». Mat.4:9 En su ceguera y error, creen firmemente que, porque poseen bienes materiales tienen la aprobación y bendición de Dios.

Dijo Jesús claramente: «Mi reino No es de este Mundo» Jn.18:3. Las riquezas que Él da no son materiales «las cuales son inciertas»,1 Tim.6:17, si no que son celestiales. Por eso, a los cristianos de Esmirna (pobres en lo material pero ricos en sentido espiritual) Jesús les dice: “Conozco tu tribulación y pobreza, pero eres rico” Apoc. 2:9. Y por el contrario a los de Laodicea (ricos en lo material pero pobres en lo espiritual). Dices: «Soy rico; nada me falta». Y no sabes que eres un miserable, digno de lástima, pobre, ciego y desnudo. Apoc 3:17.

Muchos de estos creyentes aunque poseen bienes materiales, sus vidas, hijos y hogares son un campo de batalla, de contiendas, discordias, divisiones. Por eso dice: ¡Almas adúlteras o infieles! ¿No saben que la amistad del mundo es enemistad contra Dios?». Sant.4:3-4 Apartarse del SEÑOR, amar a las criaturas y las vanidades de este mundo más que al SEÑOR y Dios, son actos de adulterio hacia el legítimo Esposo de nuestras almas.

Dios es la Fuente de todos los bienes y desea impartir sus dones a todos, pero no los recibimos, porque nuestro corazón está alejado de Él, o medio convertido a Él; Si el corazón está puesto en las posesiones terrenales, o está inclinado al pecado, o tiene un amor persistente por el placer pecaminoso, es incapaz de recibir y retener los dones de Dios; pero al corazón que está en comunión con Él, «será lleno de toda plenitud de Dios», Ef.3:19 -WH Hutchings Postrémonos en la presencia del SEÑOR pidiendo misericordia y apartémonos de todo engaño que nos desvía de Él.

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