
Ebenezer: «Hasta aquí nos ha ayudado el SEÑOR». 1Samuel 7:12
La palabra hasta aquí se parece a una mano señalando el pasado, «hasta aquí nos ayudó el SEÑOR!» En estado de pobreza, en la riqueza, enfermedad, salud; en nuestro país o en el extranjero, en tierra o mar; en la honra y deshonra, en la perplejidad, en la alegría, en la prueba, en el triunfo, en la oración, en la tentación, «hasta aquí nos ayudó el SEÑOR.» ¿No hay en las ramas de más allá algunos pájaros cantando? Con toda seguridad debe de haber muchos y todos cantan acerca de la gloria que «hasta aquí» han recibido.
Pero la palabra también señala hacia adelante. Porque cuando una persona llega hasta un cierto lugar y escribe «hasta aquí,» aún no ha llegado al fin, hay que atravesar otras distancias para ello. Más pruebas, más alegrías, más tentaciones, más triunfos, más oraciones, más victorias, y después viene la enfermedad, la vejez y la muerte. ¿Pero termina aquí todo? ¡No! hay más aún; un despertamiento a la semejanza de Jesús, tronos, arpas, canciones, salmos, vestidos blancos, el rostro de Jesús, la sociedad de los santos, la gloria de Dios, la plenitud de la eternidad, la felicidad sin límites. Oh, creyente, toma aliento y eleva con confianza y gratitud tu «Ebenezer,» porque «El que hasta aquí te ha ayudado”, te ayudará a través de todo el camino. Que perspectiva tan gloriosa y maravillosa ha de revelar a tu ojo agradecido tu «hasta aquí,» cuando lo leas con la luz Celestial. Sí, tan seguramente como Dios nos ayudó hasta aquí hoy, nos ayudará hasta el final. “No te desampararé, ni te dejaré”. Ebenezer:«Hasta aquí nos ha ayudado el SEÑOR». – C.Spurgeon.
ORACIÓN: Gracias Padre Celestial, por todo cuanto me diste en el año que termina. Gracias por los días de sol y los nublados tristes; por las tardes tranquilas y las noches oscuras. Gracias por la salud y la enfermedad por las penas y las alegrías. Gracias Señor por la sonrisa amable y por la mano amiga, por el amor y por todo lo hermoso y por todo lo dulce. Por las flores y las estrellas, por la existencia de los niños y de las almas buenas. Gracias por la soledad, por el trabajo por las inquietudes, las dificultades y las lágrimas. Por todo lo que me acerco a Tí…Gracias por haberme conservado la vida y por haberme dado techo, abrigo y sustento.
¿Qué me traerá el año que empieza? Lo que Tú quieras SEÑOR. Pero te pido FE para mirarte en todo, ESPERANZA para no desfallecer y AMOR para amarte cada día más y para hacerte amar. Dame paciencia y humildad, desprendimiento y generosidad. Dame Señor, lo que Tú sabes que me conviene y yo no sé pedir. Que tenga el corazón alerta, el oído atento, las manos y la mente activas y que me halle siempre dispuesto a hacer tu Santa Voluntad. Derrama SEÑOR, tus gracias sobre todos los que amo y concede Tu paz al mundo entero. Amen….