ABRIL 17

«¡Todo es posible para quien cree!» Marcos 9:23.

Dirá alguno: ¿Porqué he orado y no he recibido respuesta? Ore, gemí, clamé, pacte por mi milagro ¿Porqué no se sanó mi familiar o amigo, porqué murió? ¿Porqué la situación en mi vida y familia no cambia?  La respuesta, es que este verso ha sido malinterpretado por los falsos maestros de la súper fe o Palabra de Fe, que dicen: ¡Lo que declares, recibes! »  «¡Decláralo, reclámalo y hazlo tuyo! ¡Éxito, felicidad, salud te pertenecen!  La Súper Fe es una doctrina  falsa que  ha sustituido el llamado poder de la mente por el de la “fuerza de la fe o la fuerza de la palabra de fe”, es una doctrina satánica influenciada por la Metafísica y la hechicería. 

Esta falsa doctrina es muy atractiva ya que le da poder al ser humano y lo aparta de la soberanía de Dios, lo que lo convierte en un pequeño dios, usando la misma táctica de satanás para hacer caer en pecado desde Adán: Serán como dioses. Gen.3:5  Cada predicador o más bien, » motivador profesional» de esta falsa doctrina, dirige su retórica hacia el auto empoderamiento, la auto complacencia o egolatría, siempre centrado en el Yo: «Yo hice, yo fui, yo construí, yo logré, Yo y yo…» Acomoda las Escrituras a sus propios intereses, asegura que ellas prometen que tú no debes sufrir, que fuiste llamado a ser rico, a tener fama, éxito y salud. Y la realidad es que creyente o no, todos pasamos por sufrimientos alguna vez en la vida: Pues el hombre nace para la Aflicción, como las chispas vuelan hacia arriba. Job 5:7 Y estos falsos maestros de la Palabra de Fe, también tienen problemas de endeudamiento, problemas en el matrimonio, con los hijos, enferman y mueren.  

 Pero, la Palabra de Dios dice que nuestros ojos deben de estar puestos no en la Fe, ni en el poder del hombre, sino en el Autor y consumador de la FE: JESUCRISTO.- Hebreos 12:2. Estas falsas enseñanzas han distorsionado el Evangelio de Cristo, han manipulado la Palabra de Dios, desviado y confundido a un sin número de creyentes en el mundo, cumpliéndose la advertencia del SEÑOR: Vendrán MUCHOS Falsos profetas en mi Nombre y engañarán A MUCHOS. Mateo 24:11  Dijo David Wilkerson: “Hay un viento de iniquidad soplando dentro de la casa de Dios, engañando a multitudes de los elegidos de Dios…Este evangelio pervertido de la súper fe, procura hacer dioses de la gente. Se les ha dicho: » Su destino está en el poder de su mente. Todo lo que ustedes puedan concebir, es suyo. Díganlo para que venga a la existencia. Prodúzcanlo por medio de una actitud mental positiva. Éxito, felicidad, salud perfecta, todo es suyo, si tan solo usa su mente de una manera creativa. Haga sus sueños realidad, usando el poder de la mente.”

  «¡Todo es posible para quien cree!»  No podemos obtener como por arte de magia cada deseo que pedimos en oración. Esto es, utilizar a Dios para que cumpla con nuestras exigencias y deseos, reduciéndolo a un genio de la lámpara a quien se acude cuando queremos obtener algo.  Esta declaración del SEÑOR sobre la Fe, no nos concede la libertad de jactarnos de la bondad de Dios, pidiendo irresponsablemente cosas por egoísmo: Piden y no reciben, porque piden con malos propósitos, para gastarlo en sus placeres. Santiago 4:3 O cosas y deseos que están fuera de la Voluntad de Dios. Él no se contradice, nuestros deseos deben estar siempre de acuerdo con la voluntad de Dios: Y esta es la confianza que tenemos delante de Él, que si pedimos «cualquier cosa» conforme a Su voluntad, Él NOS OYE. 1Juan 5:14 Ten presente, que cada oración que el cristiano hace con fe y conforme con la voluntad de Dios, por la cual Él ha prometido si se ofrece en el nombre de Jesucristo y bajo la influencia de Su Espíritu Santo, sean bendiciones temporales o espirituales, o ha sido contestada, o será contestada plenamente.

Sí, sin duda, el SEÑOR bendice y cumple sus promesas, pero según Sus propósitos y Su voluntad. El hecho de ser creyentes no nos exime de vivir tribulaciones, dijo Jesús: En el mundo tendrán aflicción, pero confíen yo he vencido al mundo. Juan 16:33 Nuestra confianza está en el SEÑOR, no en nuestras propias palabras, ni en nuestra propia fe. Salmo 33:20-22. Nuestra fe es un don de la gracia de Dios. Efesios 2:8; Hebreos 12:2 y no es algo que nosotros mismos hemos creado por nuestro propio poder o por nuestras palabras: No que seamos suficientes en nosotros mismos para pensar que cosa alguna procede de nosotros, sino que nuestra suficiencia es de Dios. 2Cor.3:5 Es tiempo de colocar toda nuestra confianza en Dios y no en el hombre porque dice: «Maldito el hombre que confía en otro hombre; que finca su fuerza en un ser humano, y aparta de mí su corazón. Pero bendito el hombre que confía en mí, que soy el SEÑOR, y que en mí pone su confianza. Jeremias 17:5-7