Todos los esfuerzos humanos que se puedan edificar en el tema de la eterna salvación, tienen que ser arrancados por la mano de Dios, pues Cristo es el único que tiene que edificar esa casa de la salvación y si Él no la edificare, en vano trabajan los que la edifican. Te ruego que deseches toda partícula de esa vieja levadura, pues Cristo y tu alma no pueden nunca estar de acuerdo mientras no estés dispuesto a recibirlo para que sea tu sola y única confianza. Si tienes una sombra de dependencia en cualquier otro sitio o persona, Cristo no puede ser un Salvador para ti. Si lo reconoces como tu único y suficiente salvador, "desde ese día Dios te bendecirá"
Las puertas del cielo se abren para todos los que realmente creen en Cristo, pero ellos deben ser persistentes en la oración. Si estás frío y no amas la oración, Dios no te bendecirá; pero cuando tu alma llegue a un devoto fervor y tengas presente que no conocerás nunca la plenitud de Cristo mientras no entiendas el vacío de todo lo que no es Cristo." Cuando así lo reconozcas, "desde ese día Dios te bendecirá".
El tiempo de bendición llegará cuando haya una separación de tus pecados. No puedes amar a Cristo y también a tus pecados. "Son sus pecados los que los han separado de Dios" Isa.59:2 Un pecado tolerado, un pecado consentido y deleitoso cerrará las puertas del cielo para tu alma. Tu corazón debe odiar todo pecado, y debe amar toda santidad. Cuando esto suceda, desde ese día te bendecirá Dios.
Cuando estés enteramente sometido a la voluntad divina, entonces, desde ese día Dios te bendecirá: El horno de la prueba de fuego pronto cesará cuando en tales circunstancias, puedas decir: “Hágase tu voluntad.” Esta es una señal de que el metal ha sido debidamente fundido y de que la escoria ha desaparecido, entonces tu corazón es reflejo del SEÑOR, y puedes decir con Él: “No sea como yo quiero, sino como tú.”
Si caminas por fe y no por vista,2 Cor.5:7, "desde ese día Dios te bendecirá". Te encuentras entre la fe y la voz de la razón, rompe esa cadena. Las circunstancias te dicen: No es posible, pero el SEÑOR te dice: "Para el que cree todo le es posible". La escasez te alcanzó, la enfermedad te acecha, sientes que los problemas te aplastan, el temor y la angustia te dominan, ve al SEÑOR por el santo camino de la fe. Quien camina por fe puede caminar a la luz del sol, pero también puede caminar en la oscuridad porque su luz, Cristo, autor y consumador de la Fe todavía brilla sobre él. "Si crees verás la gloria de Dios", toma esa ruta, verás que el SEÑOR tiene una salida para cada situación. Asegúrate de caminar por la fe correcta, es decir, la fe en Cristo, y descansa en Él. -C. Spurgeon