Jesús dijo: "En verdad les digo que es difícil que un rico entre en el reino de los cielos" Mateo 19:23
No predica el SEÑOR una revolución social en que se exija la renuncia a la propiedad, ni es una condena y exclusión del reino de los cielos a los ricos. Pues Él, "amó y llamó a hombres ricos, sin exigirles que dejaran las riquezas". El SEÑOR se está refiriendo a uno que ama sus riquezas por sobretodo, que con avidez y codicia hace de sus bienes un dios. Las riquezas tienen un poder seductor que esclaviza al hombre. Jesús habló de Mammón(dios de las riquezas), que compite con el amor que se le debe tener a Dios, Mat.6:24. Nadie puede escapar a esta seducción y tentación, si no se aparta por completo de ella con la ayuda del SEÑOR y de Su Santo Espíritu, lo ama y se aferra a Él con todo el corazón.
Es tan difícil vencer esta tentación, que por eso preguntaron los discípulos: ¿Quién, pues, podrá ser salvo? Y Jesús dijo: "Para los hombres esto es imposible; mas para Dios Todo es posible". Mat.19:25-26 Presenta el SEÑOR la salvación de un rico como el máximo esfuerzo de la Omnipotencia, Su gracia divina es capaz de hacer que un hombre desprecie el mundo, con todo lo que posee, cuando ningún esfuerzo del hombre, ningún argumento, elocuencia o persuasión pueden hacerlo.
Considera los terribles efectos del amor por las riquezas: 1. Es una señal segura de encontrarse en un estado de muerte y miseria espiritual. 2.- Aparta el corazón de Dios hacia las cosas terrenales destruyendo la devoción sincera. 3. Aleja al hombre del arrepentimiento y de volver a Dios. 4. El amor a las riquezas, "la raíz de Todos los males", 1 Tim.6:10, es una de las cosas que más obstaculiza la conversión de los pecadores.
5. El amor a las riquezas, quita del corazón la necesaria preparación para la muerte y el juicio, hasta que es demasiado tarde. 6. El amor a las riquezas causa contiendas hasta en tus relaciones más cercanas, provoca la guerra entre las naciones y divisiones en la iglesia. 6. Es la mayor causa de toda injusticia, opresión y crueldad que arrecia en el mundo. Hace que las personas sean falsas con sus amigos y familiares. 7. Es el gran destructor del amor y las buenas obras.
Si ves que tu corazón está inclinado a la codicia, ¡estás en peligro! Resuelve de inmediato alejarte más que en cualquier otro momento. Ten cuidado de no tratar de reconciliar a Dios con las riquezas. No mezcles en tu felicidad el cielo y la tierra, soñando con que, una vez que hayas amado mucho al mundo, puedes mantener el cielo como reserva final. ¿Buscas, amas y te deleitas más en el mundo? ¡Cuidado! Cualquiera, que desee ser amigo del mundo, se hace enemigo de Dios.Sant. 4:4 Si no puedes dejar ir todo por tener el cielo, no puedes ser un verdadero discípulo de Cristo, Luc. 14:33.
Para vencer el amor al mundo y a las riquezas hay que vivir en el Espíritu Santo. "Porque los que viven conforme a la carne, ponen la mente en las cosas de la carne, pero los que viven conforme al Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque la mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el Espíritu es vida y paz" Rom. 8:5-6. Estarás agradecido con Dios cuando mires la riqueza de otros hombres y sientas que no tienes necesidad de esas cosas. Podrás disfrutar de Dios y de ti mismo mucho mejor y estarás en un estado de vida más tranquilo y apartado. -Richard Baxter ******************************************************