OCTUBRE 12


"Abandona toda maldad, engaño, HIPOCRESÍA". 1 Pedro 2:1


Creanme, que la aflicción es inofensiva para el íntegro. No puede crecer lo bastante para separarlo del consuelo y el gozo. La aflicción no es agradable para la carne, pero después de conocer los dulces consuelos que Dios envía a sus prisioneros, cantamos un cántico nuevo. Al principio, el pájaro lucha contra las varillas de la jaula y revolotea para mostrar su disgusto ante la restricción, pero luego canta más dulcemente que en la libertad.

Entonces, no pienses tanto en la aflicción, sino guárdate de la hipocresía. Si el lecho de aflicción te es duro e incómodo, confía en Dios. Qué horrible sería clamar en la hora de la muerte: ¡SEÑOR, SEÑOR, en tu nombre profetizamos, recitamos tu palabra de memoria y la enseñamos, tuvimos ministerio, y que Dios te responda: "Nunca te conocí", Mat.7:23 Lo que muestra que un hipócrita puede vivir y morir en el autoengaño, y perder el cielo.

¡Qué harás si caes en las manos de Dios, con quien tu religiosidad ha jugado! Dios ha sabido en todo momento que realmente no lo amabas. Si el anuncio de José: "Yo soy José vuestro hermano, el que vendieron a los egipcios", humilló tanto a sus hermanos que no podían seguir en su presencia por el sentimiento de culpa, !cómo será oír la voz de Dios en la última hora! "Soy Dios, de quien te has burlado, de quien has abusado y a quien has vendido para disfrutar de tus placeres". Apártate de mi hacedor de maldad. Mat.7:23 - William Gurnall