OCTUBRE 11

Él nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención" 1 Corintios 1:30

Cuando la eficacia de la muerte y resurrección de Cristo se aplican de forma efectiva al corazón de cualquier hombre, no puede hacer otra cosa que volverse de sus pecados a Dios. Se convierte en una nueva criatura, que vive y actúa con nuevas reglas y principios. De manera natural no tiene sabiduría, justicia, santificación y redención. Estas cosas le vienen del exterior, de Cristo, que es hecho todas estas cosas para el pecador.

Todas nuestras excelencias son prestadas 1 Cor. 4:7.Sería un orgullo y vanidad intolerable que alguien vistiese la rica y costosa túnica de la justicia de Cristo para desfilar con orgullo por el mundo como si él mismo la hubiera tejido. No hay ni un solo hilo de esa túnica que hayamos hilado, todo fue hecho por gracia gratuita. ¡Oh hombre, todas tus excelencias son prestadas de Cristo! Bien, entonces, deja que el sentimiento de tu propio vacío te lleve aún más a Cristo, de quien lo has recibido todo. -Jonh Flavel

Todo creyente verdadero debe aprender a hacer de la Cruz de Cristo el centro de sus esperanzas. Cristo es nuestro único refugio; en él habita toda la plenitud. Col.2:9 Nuestra salvación está solamente en Él. Él es la única luz verdadera para el camino. "Él nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención". Por muchos y muy graves que sean los pecados, apoyémonos en Él, pongámonos en Sus manos, y Él será cada día más precioso para nosotros: precioso en la vida, precioso en la muerte, precioso para siempre. Mientras la vida esté escondida con Cristo en Dios, aunque de ella a veces solo pueda escucharse una débil palpitación, nunca cesarán del todo sus latidos, nunca perecerá.

Que cada creyente se entregue totalmente al SEÑOR: ¿O no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo que está en ustedes, el cual tienen de Dios, y que ustedes no se pertenecen a sí mismos? Porque han sido comprados por un precio. Por tanto, glorifiquen a Dios en su cuerpo y en su espíritu, los cuales son de Dios. 1 Cor. 6:19-20. Den a Dios lo que es de Dios. No hay mayor gozo ni mejor privilegio que entregarse a sí mismo con todo lo que tenemos a Dios.

¡Vayamos, pongamos a los pies de Jesús cuanto somos y cuanto tenemos, y decidamos servirle en todo! De ahora en adelante, honremos al SEÑOR sobre todas las cosas: « Por tanto, de la manera que recibieron a Cristo Jesús el Señor, así anden en Él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como han sido enseñados, abundando en acciones de gracias" Col. 2:6-7 ¡Sí, Salvador mío, hasta ahora he servido a otros amos además de ti, pero de aquí en adelante solo quiero servirte a ti, Jesucristo, Dios Eterno, revelado en forma humana! ¡Yo soy tuyo, solamente tuyo, para siempre! - Gardiner Spring