Acán dijo: “He pecado contra el SEÑOR, Dios de Israel.... Cuando vi entre el botín un hermoso manto de Sinar y 200 siclos de plata y una barra de oro de 50 siclos de peso, "los codicié y los tomé"; todo eso está escondido en la tierra dentro de mi tienda con la plata debajo.” Josué 7:20-21
Vean aquí el progreso del pecado: "vi, codicié, tomé"; Primero codicie y tomé lo que estaba destinado a ser destruido, y luego tomé lo que estaba dedicado al servicio de Dios. Y por último oculta el pecado. Dios que todo lo sabe tiene cuidado de poner un énfasis especial en el pecado de la codicia. Hay creyentes que asisten a conferencias de intercesión y oración, de Guerra Espiritual, compran manuales y libros sobre el tema, pero con todo y esa teoría están en derrota espiritual, han perdido la guerra contra el enemigo, como el pueblo de Israel con el pecado oculto de la codicia de Acán; tienen enterrado en el fondo de su corazón el pecado del amor al dinero.
Muchos miden su comunión con Dios, su vida y progreso espiritual, por los bienes materiales y riquezas que poseen. ¡Este es un Error Gravísimo! Es el botín o el pecado oculto de Acán tras la fachada de bendición. Los que así creen, están convencidos que son unos "santos", ¡porque son prósperos! Nada más lejos de la verdad. Esconden el pecado de codicia y orgullo, porque estos siempre van juntos, camuflados de piedad niegan la eficacia de ella 2 Tim.3:5, sus vidas son estériles, sus frutos son contrarios a los del Espíritu Santo. Hacen alarde de ser "guerreros espirituales", "intercesores de las naciones etc....", mientras el pecado de Acán está en su interior, viven en total derrota, dividen, hieren a los demás, tienen matrimonios conflictivos, infidelidad, contiendas con sus hijos, y con sus vecinos.
El pecado oculto de la codicia y el orgullo, conllevan derrota y maldición. Josué 7:1 La codicia de Acán hizo perder la batalla al pueblo de Dios. Pero, el verdadero guerrero espiritual se cuida y se abstiene de TODA forma avaricia. Luc.12:15 Esta es un arma espiritual poderosa que le da al creyente "autoridad para hollar serpientes y escorpiones y sobre TODO Poder del Enemigo y nada le dañará". Lucas 10:19. Da autoridad para sujetar en el mundo espiritual a los principados, a las huestes de maldad y a las potestades, a los gobernadores de las tinieblas de este mundo y contra espíritus malignos en los lugares celestes. Efesios 6:12.
La verdadera guerra espiritual consiste en despojarse de toda codicia y orgullo; esto es transitar por la senda estrecha por la que van pocos, Mat.7:14. Van por esta senda como pobres, pero enriqueciendo a muchos, como no teniendo nada pero poseyéndolo, Todo 2 Cor.6:10; poseyéndolo todo porque disfruta de lo necesario y tiene paz de Dios que es una riqueza de gran valor. Posee todo porque tiene a CRISTO, su mayor riqueza, triunfa contra el enemigo en el combate en esta vida presente y arrebata valientemente el Reino de Dios, la salvación y la vida eterna.
Por tanto, reflexiona mucho en lo que dice la Palabra de Dios sobre la codicia y ¡el amor al dinero que es la raíz de TODOS los males! 1 Tim.6:10, porque ni el dinero ni las riquezas causan daño, sino el amor y deseo desordenado de poseerlas como único objetivo. Crucifica tu ego, orgullo y codicia juntamente con Cristo, Gál.2:20 y serás más que vencedor con Cristo en todo. No pierdas lo eterno y verdadero, por codiciar las riquezas que son engañosas y pasajeras. Busca las cosas celestiales, incluso con más fervor y avidez que el codicioso busca las riquezas, y todas las cosas materiales para esta vida y para la futura te serán añadidas. Mat.6:33
ORACIÓN: ¡Oh SEÑOR y Dios mío, dulzura inefable! vuelve en amargura toda consolación sensual(codicia y orgullo) que me aparta del amor de Dios, y de lo eterno.... ¡Oh SEÑOR mío! que no me venza la carne y la sangre, que no me engañe el mundo y su muy breve gloria, que no me derribe el diablo con su astucia. Que anda como león rugiente buscando a quien devorar.1 Ped.5:8 Dame por todas las consolaciones del mundo la suave unción de Tu Espíritu Santo; y por el amor sensual(egolatría, amor al dinero y orgullo) infunde en mi alma el amor de tu Santo Nombre.
Concédeme, SEÑOR, usar todo lo necesario con moderación, que no me ocupe en ello con deseo excesivo, ya que buscar lo superficial y lo que más me deleita, es contra el Espíritu. Porque los que viven conforme a la carne, ponen la mente en las cosas de la carne, pero los que viven conforme al Espíritu, en las cosas del Espíritu...Y los que viven según la carne No pueden agradar a Dios, Rom. 8:5-8 Hazme piadoso y humilde discípulo tuyo, destierra de mi corazón toda codicia, soberbia y presunción como lo sueles y sabes hacer, para que haga en Todo Tu voluntad. A ti te entrego mi vida y Todas mis cosas, para que las endereces.... Amén. -Tomas de Kempis