"Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero". Apocalipsis 22:1
"¡Un río de agua de vida!" No un arroyo que puede secarse, ¡sino un río que fluye para vida eterna! que sana y restaura el alma y la llena de gozo. Este río de vida prefigura la Sangre de Cristo, derramada en la Cruz, es la síntesis de la obra y propósito de Dios con el hombre, estuvo en los planes de Dios y ha estado corriendo en amor a la Iglesia en Cristo desde toda la eternidad: "Es el misterio, la sabiduría oculta que, desde antes de los siglos, Dios predestinó para nuestra gloria. La que no entendieron los gobernantes de este mundo, pues si hubieran entendido, no habrían crucificado al SEÑOR de la gloria".1Cor.2:7-8
"El río de agua de vida", no surgió de la tierra, ¡sino de del Trono de Dios y del Cordero! ¡Cuyas aguas vivificantes de amor y gracia de Dios dan salvación al pecador! "Porque sin derramamiento de Sangre no hay perdón" Heb. 9:22. La Sangre de Cristo, fue prefigurada, "en el hermoso río que regaba el huerto del Edén", Gén. 2:10. En el río de Dios que fluye del templo, visto por el profeta Ezequiel, manantial salutífero que sana el alma de todo aquel que por la Fe se sumerge en él: ¡Todo lo que entre en este río vivirá! Ezeq. 47:9. Y profetizada por Zacarías 13:1: "En aquel día habrá una fuente abierta para lavar el pecado y la impureza". Que el Espíritu Santo de Dios te revele el infinito y eterno amor de Dios por ti y por mi; ¡y luego anhela sumergirte y bucear en este río de vida, que sale del trono de Dios y del Cordero!
La Preciosa Sangre de Cristo derramada en la Cruz nos redimió del pecado y logró lo que la plata y el oro, no pudieron hacer.1 Pedro 1:18-19 El universo no tenía nada más valioso que ofrecer, que podamos concebir, que la Sangre de Cristo. Supliquemos para que este conocimiento y esta convicción produzcan todos los efectos benditos de vivir en Cristo, caminar con Cristo, regocijarse en Cristo y convertirlo en lo que Dios lo ha hecho para el creyente: "la iglesia, que es su cuerpo, la plenitud de Aquel que Todo lo llena en Todo". Ef.1:23 ¡Oh, la preciosidad de estas divinas verdades! ¡Oh, la misericordia inefable, cuando Dios las ha revelado a Su pueblo por el Espíritu!
¡Oh Jesús, tu Sangre derramada en la Cruz, es la vida, es el manantial de todas las bendiciones y la causa de todas las gracias! Por ella los creyentes débiles se vuelven fuertes, y sacan su gloria del oprobio de Jesucristo. Es el triunfo de la vida sobre la muerte. La Sangre de Cristo es la llave del paraíso, por ella los hombres son rescatados, los demonios son abatidos y despojados de su poder, los cuerpos son glorificados, y las almas iluminadas y divinizadas.- Cornelio "Solo de Jesús la Sangre. Precioso es el raudal que limpia todo mal, No hay otro manantial. Solo de Jesús la Sangre, que me puede dar perdón y un nuevo corazón. Cantaré junto a Sus pies. Solo de Jesús la Sangre...." -Robert Lowry
¡Oh río, que alegras con tus corrientes la ciudad de Dios! Mis pecados han enturbiado estas aguas. Pero tú tomaste mi muerte y me diste tu vida, tomaste sobre ti mis pecados y me diste tu gracia, y no solo me libraste de ellos sino que me hiciste partícipe de tus bienes. Redentor mío, veo tus llagas como fuentes manando sangre, veo este tan precioso licor, fruto de la vid, Cristo, Juan 15:1, hollado y derramado sobre la tierra, clamando mejor que la sangre de Abel Heb.12:24, que pedía venganza contra el homicida, mas tu Sangre pide perdón para el pecador. ¡Oh Sangre preciosa de Cristo, plan de amor, vena de agua viva que fluye para vida eterna, beba yo de esta santa agua, sea lavado en ella y embriagado con este santo vino! "Y el que tenga sed, venga; y el que quiera, beba gratuitamente del agua de la vida" Apoc.22:17. - Luis de Granada