"El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre". Eclesiastés 12:13
Tenemos aquí los consejos de despedida del rey Salomón, al final de sus días, cuya habilidad nativa, cultura cuidadosa, experiencia larga y variada y sabiduría espiritual le dieron el derecho de reclamar ser escuchado por sus importantes palabras. Sus consejos no son un brillante esfuerzo intelectual; surgen más bien de un corazón que había conocido el placer, soportado el dolor del conflicto con la tentación, la duda y el fracaso. Según sus palabras : "No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno, porque mi corazón gozó de todo mi trabajo; y esta fue mi parte de toda mi faena. Miré luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol." Ecle. 2:10-11. Concluye que los placeres terrenales son pasajeros; que todo lo que este mundo puede ofrecer es una posada por hospedaje, no es nuestro hogar; que el alma debe emprender su gran búsqueda a la hora de la muerte; y que entonces la única consideración más importante será: "Que Dios juzgará toda obra a juicio, junto con todo lo secreto, ya sea bueno o malo". Ecle.12:14 -FB Meyer
"Teme a Dios" Aquí está la expresión final de todo este sermón de Salomón.Y en él tenemos el compendio de la Biblia. "El temor de Dios es el comienzo de la sabiduría". Prov.1:7 Dice el SEÑOR: "Pondré mi temor en sus corazones,(con respecto al pacto eterno), para que no se aparten de mí". Jer. 32:40 Y este temor, es un temor filial, incluye su gracia, en relación con nuestro interés en el pacto, es evidente por lo que nuestro SEÑOR dijo a los que le seguían en respuesta a su pregunta sobre la obediencia: "¿Qué haremos para poner en práctica las obras de Dios? Él respondió: "Esta es la obra de Dios: que crean en el que Él envió". Juan 6:29 De ahí que la conclusión de Salomón concuerde con el Evangelio. El temor de Dios es creer en Jesús a quien Dios envió, es la totalidad del hombre. Porque todo juicio está encomendado al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. "El que no honra(reverencia) al Hijo, no honra al Padre que le envió. Juan 5:23
"Y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre" El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre; y yo lo amaré y me manifestaré a él "Juan 14:21. Según el estado de nuestro corazón, sentimos sus mandamientos como una restricción dolorosa o como la carta misma de nuestra libertad y la vida eterna. El amor a Dios los convierte en un deleite. Cuando Él se apodera de nuestro corazón, y es el centro de nuestra vida podemos seguir los caminos de Sus mandamientos. Cristo mismo se pone como ejemplo: "Si guardan mis mandamientos, permanecerán en mi amor, así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor" Juan 15:10 Permanecer en Cristo es guardar Sus mandamientos. Permanecer en Él es honrar, reverenciar, temer a Dios por medio de una vida de obediencia. La obediencia es una marca del amor de los discípulos, de esta manera permanecemos en Su amor. En una vida de temor reverente y obediencia a Dios se encuentra el descanso; todo lo demás no es más que vanidad y aflicción de espíritu.
Miré todas las obras que se hacen debajo del sol; y he aquí, todo ello es vanidad y aflicción de espíritu. Ecl. 1:14 Concluye que los placeres terrenales son pasajeros; que todo lo que este mundo puede ofrecer es una posada por hospedaje, no es nuestro hogar; que el alma debe emprender su gran búsqueda a la hora de la muerte; y que entonces la única consideración más importante será: "Que Dios juzgará toda obra a juicio, junto con todo lo secreto, ya sea bueno o malo". Ecle.12:14 - FB Meyer. La búsqueda de Salomón de la verdadera felicidad, el Sumo bien, Dios, solo en quien el alma puede encontrar satisfacción. Entonces, finalmente descubre aquello que ha sido tan larga y dolorosamente buscado, diciendo: "Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el Todo del hombre".