"Yo soy.... el que causa bienestar y crea calamidades; Yo, el SEÑOR, hago todas estas cosas." Isaías 45:7
"El que causa bienestar y crea calamidades". En la hora del dolor, la enfermedad, los desastres naturales, las guerras, la muerte, nuestros angustiados y sangrantes corazones preguntan: "¿Por qué hemos sido heridos? ¿La mano de quién nos ha herido? Es natural, como muestran muchos de los credos paganos, atribuir nuestro sufrimiento a algún poder iracundo o maligno. Pero, la Biblia lo atribuye sin vacilar a Dios. Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada, más Él actúa conforme a Su voluntad en el ejército del cielo y entre los habitantes de la tierra; nadie puede detener su mano, o decirle: "¿Qué has hecho?" Daniel 4:35
Ciertamente Dios es el gran agente en todos esos terribles juicios que sobrevienen a personas, ciudades y reinos. Cualquiera que sea la vara, ¡es la mano de Dios la que da el golpe! Dios toma para sí el poder de traer juicios sobre las ciudades:" Si sucede una calamidad en la ciudad, ¿no la ha causado el SEÑOR?"Amós 3:6. Cualquiera que sea ese juicio que cae sobre una ciudad, Dios es el autor del mismo; Él actúa en él y lo ordena según su buena voluntad. (Dios) obra Todas las cosas conforme al consejo de Su voluntad, Ef. 1:11 No hay ningún juicio que caiga accidentalmente sobre una persona, ciudad o país. Todo juicio es infligido por un poder y una providencia divina.
Todos los juicios están a disposición de Dios y bajo el mandato de Dios. Cualquier juicio que Dios ordene, se cumplirá con seguridad y eficacia, a pesar de todo esfuerzo humano. Si Dios encarga que las armas de guerra caminen por el mundo y la llenen de sangre, ¿quién podrá ordenar lo contrario? ¡Ningún arte, poder o política puede hacer que esas armas permanezcan quietas! "El SEÑOR hace todo lo que le agrada: en los cielos y en la tierra, en los mares y en todas sus profundidades". Salmo 135:6 Dios, como es nuestro Creador, Conservador y SEÑOR soberano, tiene poder absoluto sobre nuestras personas, vidas, propiedades y habitaciones; y cuando hayamos transgredido sus justas leyes, Él podrá hacer con nosotros y con todo lo que tenemos lo que le plazca y aun así no hacernos ningún mal.
Job miró a Dios en el fuego que cayó del cielo y en todas las pruebas que le sobrevinieron. Y por lo tanto, no dijo: "¡El SEÑOR dio y el diablo quitó". Tampoco dijo : "¡El SEÑOR dio, y los caldeos y los sabeos quitaron!" Job en medio del desastre dijo: "El SEÑOR dio y el Señor ha quitado; ¡Bendito sea el nombre del Señor! En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno" Job 1:20-22 Considere la naturaleza de la resignación piadosa a la voluntad de Dios, No pronunció palabras de queja o murmuración, ni tuvo un pensamiento duro, ni descubrió un espíritu irritable e impaciente. No acusó la bondad de Dios, sino que reconoció su propia indignidad, la soberanía divina, y su derecho indiscutible de hacer lo que quisiera con los suyos. Lo que la Biblia afirma, de Jesús, debe ser afirmado mucho más ampliamente por cada creyente: "perfeccionado por medio del sufrimiento". Heb.2:10
Aquellas cosas que nos parecen accidentales y casuales, están ordenadas por el sabio consejo, el poder y la providencia de Dios. Los instrumentos no pueden moverse hasta que Dios les dé una comisión. Dios hace uso de cualquier segunda causa que le plazca, para la ejecución de su voluntad. ¡Y muchas veces Él hace del peor de los hombres la vara de Su indignación para castigar a Su pueblo! Todas las causas inferiores o subordinadas no son más que herramientas e instrumentos de Dios, que Él gobierna y guía según su propia voluntad, poder y providencia.Ciertamente, sin el conocimiento y la concurrencia de un Dios sabio, omnipresente y omnipotente, ninguna criatura puede moverse. Sin su previsión y permiso, ningún evento puede ocurrirle a ninguna persona, ciudad o país. Cualesquiera que sean los medios o instrumentos de nuestra miseria, ¡la mano es de Dios! ¡Nos corresponde, en cada juicio, ver la mano del SEÑOR y mirar por medios visibles a un Dios invisible! "Yo soy....EL que causa bienestar y crea calamidades; Yo, el SEÑOR, hago todas estas cosas." Thomas Brooks