FEBRERO 14

"....Cuando mi corazón desmaya. Condúceme a la roca que es más alta que yo". Salmo 61:2


Cuando la angustia nos abruma necesitamos esa clase de fe con la que se escribió este verso. Los creyentes pueden ser llevados a la angustia: en el foso de los leones con Daniel; en un calabozo con Jeremías; pueden ser desterrados a los confines de la tierra, como Juan a Patmos; o pueden ser arrojados al desierto como el pueblo de Israel. Hay alivio en Dios, y sólo en Él, en la pérdida de todo, cuando nada queda y el corazón desmaya. Este era el consuelo de Habacuc si todo le fallaba; sin embargo, dice: “Con todo yo me alegraré en el SEÑOR, Me regocijaré en el Dios de mi salvación.” Hab.3:18 El alivio del alma radica en la inmutabilidad de Dios, que lo encontraremos igual para nosotros en la muerte como lo fue en la vida, y mucho más.- John Owen


“Llévame a la Roca que es más alta que yo”. ¡Pero qué vista tan bendita se da aquí de Cristo como la Roca!. Habla claramente de lo que el Espíritu Santo instruyó a Pablo: "...Y la Roca era Cristo" 1 Cor. 10:3. Aprendemos que en las situaciones abrumadoras que podamos encontrar; No puede haber seguridad para un alma pobre abatida y golpeada por las olas de la aflicción, hasta que esté de pie sobre la Roca, Cristo Jesús. También nos enseña esta divina Escritura; que el pobre pecador abrumado debe ser llevado a la Roca de nuestra salvación, porque por sí mismo nunca podrá llegar allí.

"¡Qué roca es esta, la Roca de la eternidad, que se partió para nosotros! No podemos alcanzarla o escalarla por nosotros mismos, pero necesitamos que nos lleve allí. Y Dios dice: "Te pondré en una hendidura de la Peña y te cubriré con Mi mano". Éx. 33:22 -FB Meyer SEÑOR, colócame en las hendiduras(en las heridas) de esta Roca, así podré escuchar a Jesús decir: "Paloma mía, que estás en los agujeros de la peña, en lo secreto de la senda escarpada" Cant.2:14.

"LLévame a la Roca que es más alta que yo". Es la oración de los desvalidos, la apelación de lo humano a lo Divino: el hombre en su debilidad arrojándose a la omnipotencia de la Deidad, el hombre en su desesperación rindiéndose a Dios. ¡Guíame, déjame alcanzarte, habitar contigo y ser uno contigo para siempre!. La adversidad es una escuela dolorosa, pero parece ser el orden de la providencia de Dios que los hombres, "serán salvos aunque así como a través del fuego". 1Cor.3:15.


¿Somos débiles? EL SEÑOR es la fuente de la fuerza. ¿Estamos afligidos? hay consuelo. ¿Somos pecadores? hay perdón. Si fuera simplemente una Roca, nuestra Fe podría flaquear y nuestras esperanzas podrían desfallecer, es el símbolo de la fuerza única, de ese poder que puede destruir tanto como salvar; pero Él es también la Roca del Amor, Jesús es un Sumo Sacerdote que puede conmoverse por las debilidades del hombre, pues fue tentado y probado en todo como nosotros, solo que sin pecado. - GF Cushman

Cuando estés pasando por tribulaciones y tu corazón desmayare, recuerda que Jesús, la Roca, es más alta que tu; y cuando tus problemas te alcancen, si no eres lo suficientemente alto para escapar de ellos, sube a la Roca Cristo, porque no hay problema que pueda alcanzarte cuando tú llegas allí. -CH Spurgeon. “¡Oh Roca de mi Salvación, Tú la eterna, omnipotente, santa, mansa, sabia e inmutable, déjame refugiarme en Ti!”

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